Sí, poco o mucho ahí vamos… trata
ndo de saltar los obstáculos que día a día nos ponen solo por nuestra condición de mujeres, cierto, las cifras nos muestran que seguimos en la desigualdad en el salario, en la obtención de créditos, en la política, en la propiedad, en la atención a la salud, en la educación, sí, en una palabra seguimos relegadas.
Se que hay mucho que reclamar, que exigir, después de tantos años de opresión, pero ¿ a quien? ¿quien nos impuso este rol ? ¿ ellos los hombres o fuimos las propias mujeres ?
Hay mucho por hacer para seguir detenidas en buscar a los responsables, en pleno siglo XXI somos nosotras las mujeres las que no debemos permitir más abusos y humillaciones. Si bien es cierto que tendremos que ir buscando el bienestar social y económico, hoy por hoy debemos avanzar en frenar la violencia de la que no se libran miles y miles de mujeres, niñas, abuso sexual, golpes, humillación, abuso laboral, feminicidios, secuestros, desprecio, y podríamos seguir enumerando una a una las acciones que nos lastiman.
Esta es la más dura de las batallas, vencer el miedo de ser “yo misma”, enfrentar a quienes pretenden minimizar el trabajo y labor diaria en mi hogar en la escuela, trabajo donde quiera que yo me encuentre. Vencer el miedo para no permitir un golpe más ni un grito ni un insulto, vencer el miedo para pararme frente a la autoridad y denunciar a quien ha sido mi verdugo, vencer el miedo para gritar que valgo por lo que soy, por lo que he hecho y no por que otro u otros así lo decidieron por mi.
Quienes dicen que no tenemos que festejar, no puedo contradecirlo, yo quizá junto con muchas mujeres más, celebramos el que una mujer decida salir de su infierno cualquiera que este lleve a cuestas, porque con una más que rompa la cadena de las injusticias querrá decir que estamos forjando conciencia de luchar por nuestro derecho a una vida en paz.
Y a todos aquellos que aun sienten la superioridad a la mujer y estas mujeres que aun no logran mirar esta igualdad, solo pido reflexionen que el principio de esta equidad que buscamos inicia con el respeto, cuando hayamos entendido esto seguramente dejaremos de hablar de esta lucha.
No soy mas que una voz en medio del barullo que intenta resaltar para ayudarte mujer a vivir con dignidad.









